grandes esperanzas

lunes, enero 30, 2006

desamor


Todas las noches miraba las estrellas en forma religiosa, observaba su brillo, su tamaño, y los deseos que descansaban en cada una de ellas, y que con tanta fe mas de alguna persona había fijado su mirada en ellas pidiendo, rogando, que su secreto anhelo se realice, dentro de ellas estaba yo…cada noche contaba a estos luceros, mis deseos, mi deseo, con la prohibida esperanza que algún día fuera escuchada y pudiera ver cumplido el sueño que tengo desde que mi memoria y mis recuerdos comenzaron a florecer.

Cuando lo conocí, pensé que al fin estas estrellas me habían escuchado y lo habían traído a mi vida como un milagro, al fin sentía que todo tenía sentido y que mi futuro se empezaba a dibujar, porque ¿qué sentido tiene la vida sino que compartirla? Nunca pude proyectarme como una mujer fuerte capaz de enfrentar la rutina sola, siempre he tenido la convicción que todo está hecho para ser compartido y disfrutado de a dos, el desayuno, el diario, los libros, una mesa en un rincón de un pequeño restaurante, una banca del parque, un balcón, la cama, la tina y una copa de helado, todo de a dos. Una conversación inteligente y una superficial, una pelea por celos, o una discusión apasionada, un secreto de cómplices, o simplemente el silencio, todo, está concebido para disfrutarlo de a dos.

La primera vez que nos vimos, conversamos toda la noche hasta la salida del sol, compartimos unas copas de vino, nos reconfortamos para combatir el frío, disfrutamos de un sillón hecho para dos y perfecto para el primer beso, esa noche comenzó para mí el proyecto de mi vida.
Lamentablemente, los proyectos, como la vida, también se construyen de a dos, y en éste, solo yo trazaba las primeras líneas y así el amor no crece, se estanca o se disfraza de pasión y sexo.

Una noche llovía y mientras descansábamos luego de haber hecho el amor, lo único que existía en el mundo éramos tú, yo y la lluvia, compartíamos la cama que estaba hecha para dos amantes que jurarían y sellarían su amor sobre ella. Esa noche no dormí nada, me dedique parte de la noche a mirar como dormías tranquilo, y roncabas en mi oído.

De niña no pensaba en el príncipe azul como el hombre salvador que rescataba a esta princesa de su solitaria torre de prejuicios, inseguridades y fachadas, si no que pensaba en él como el hombre que abriría mis ojos, mi alma y mi inteligencia hacia realidades cercanas, personas sabias de corazón y mente, y que como un buen escritor, iría redactando y conduciendo este cuento hacia un desenlace perfecto.

Cuando se está mucho tiempo solo, uno olvida lo agradable que es que te despierten con un beso, que te huelan el pelo, te miren mientras te desvistes, se extraña el tener a alguien a tu lado a quien acariciar, atender, a quien besar sólo por el hecho de estar feliz y satisfecha, a quien bromear y a quien abrazar en las noches de frío.
Ese es el problema de la soledad, es que te acostumbras a mirarte al espejo por horas sin reconocerte, que todos los días eres alguien distinto y que tienes que empezar a conocer, a confiar y desconfiar.
Cuando el me miraba yo me sentía nerviosa, cuando me acariciaba un escalofrío recorría todo mi cuerpo, cuando me hablaba, yo lo escuchaba con toda la atención, cuando apasionadamente defendía su parecer yo lo admiraba, cuando escribía yo leía atentamente cada una de sus palabras, porque sabía que había dejado su alma en ellas. Ojalá esa pasión hubiera sido así de grande por mí.

Enamorarse tiene tanto de bueno como de malo, uno se siente pleno, abres los ojos en la mañana y la primera imagen que tienes es la de tu amor, cuando tienes insomnio es por causa del desamor, cuando lloras la única persona que te saca de ese dolor es quien llena tu corazón de sangre y tus pulmones de aire, porque la falta de amor te hace suspirar por la escasez de oxigeno, cuando te besan con amor tus rodillas no tienen firmeza y sientes que caes en una brisa de tranquilidad y de placer, pero todas esas cosas se dan de a dos, porque el esfuerzo de dar amor y que no te amen es un esfuerzo perdido, un sin sentido, es un sufrimiento que duele tanto que tiñe de negro todo, todo se ve borroso, los bordes se pierden, la ciudad cambia, se torna agresiva y las calles cuesta arriba, los edificios se desmoronan sobre tus hombros y caminas con ese peso. Los árboles pierden sus hojas en primavera y nunca vuelven a aparecer, los colores de las flores no tienen brillo, el agua no refresca tu frente, la brisa te traspasa como un vestido transparente que no cubre tu piel, todo sabe amargo y ya no puedes subir los pies sobre la mesa, porque no sientes la tranquilidad ni la confianza de apoyar tu espalda en la silla, el cigarro sabe a nicotina y no a placer, miras el mar y sus olas te inspiran temor, la cordillera es un limite y no un horizonte, la gente te empuja en la calle porque ya no te ves ni te sientes, llega la noche y sientes miedo de acostarte, porque conciliar el sueño es un trabajo difícil y mezquino, estás cansado porque tu corazón no late como debiera…todo se aleja mientras tus pies no se mueven y te comienzas a hundir en la angustia y la melancolía. Si logras dormir, el despertar es agotador y te vence, ya no tienes energía para entrar a al ducha, te das cuenta que todo era un sueño y al despertar todo se acabó, y maldices el haber abierto los ojos porque no eres capaz de enfrentar otro día en soledad y ver que la otra almohada esta fría y la mitad de la cama vacía. El agua sabe amarga y el café está helado…te extraño desde que te conocí, siento que he perdido todo en tus ojos y en tu cuerpo, que quitaste toda la energía que había en mi, y todo la seguridad de mi caminar, te llevaste mi sonrisa y mis sueños, me robaste la esperanza y terminaste con mi espíritu, mi libertad se esfumó junto tu engaño, y mi corazón se encoje cada día más, mi alma ya no tiene color ni gemela, porque te llevaste todo lo que me hacía ser lo que era, y te lo llevaste todo sin preguntar ni excusarse, robaste todo lo que yo estaba dispuesta a dar y regalarte sin preguntas ni explicaciones, sin condiciones ni negociaciones, si sólo me hubieses preguntado o me hubieses dado la oportunidad tendrías todo lo que me quitaste y mucho más, porque yo estaba dispuesta a darte mi vida si era necesario, porque te amaba y mi vida te pertenecía.
Ya no hay nada que compartir, porque estoy tan perdida que ni siquiera me quedan palabras para decirte, ni lágrimas que compartir, sólo dolor y silencio.

sábado, enero 21, 2006

Mujeres arriba


Como ya muchos lo saben, y como lo he comentado antes, yo no creo en el feminismo, es mas, me considero bastante machista, sin embargo, hay cosas que no se transan, por ejemplo la igualdad en el trabajo, la equidad de los sueldos, las oportunidades, etc. esas son cosas que no resisten análisis, ya que debieran ser sin lugar a dudas iguales para hombres y mujeres, siempre que el trato sea justo con respecto a las capacidades, actitudes, aptitudes y eficiencia, jamás se debiera discriminar a nadie. Pero a pesar de todo esto que ya es tema conocido y ultra comentado, se nos viene una época de cambios y justicia por todo el tiempo en que las mujeres hemos sido menospreciadas como el "sexo débil".
El 15 de Enero se realizaron las elecciones presidenciales en segunda vuelta, la cosa se veía por un tiempo muy peleada, tengo que reconocer que hubo un momento en que tuve mis dudas si ganaríamos el famoso "balotaje", sin embargo la confianza y la seguridad que demostró la "gordis" más las equivocaciones y nerviosismo de Piñera y la derecha dejó muy claro lo que sucedería ese domingo; y así fue como una vez más los chilenos elegimos un nuevo gobierno de izquierda, pero el tema al que me quiero referir no es el político, ya que, además de ser lo único de lo que se ha hablado los últimos meses, lo que realmente me pareció importante de esto, es que no sólo se elegía un presidente socialista, si no que elegíamos a una mujer para dirigir nuestro país, lo que es realmente increíble para una nación tan tradicional, conservadora y prejuiciosa como Chile, seamos realistas.
¿Qué implicancias tendrá este tremendo cambio en nuestra sociedad? Me limito a contar que el día de la celebración del triunfo de Bachelet, se escuchaba a viva voz un furioso "¡ya van a ver, ya van a ver, cuando las mujeres se tomen el poder!" eso fue bastante ensordecedor, pero más impresionante todavía era ver que los hombres apoyaban de igual manera a esta mujer soltera, separada, agnóstica, socialista, que sin problemas hizo un salud cuando tomó agua en medio de su discurso, bastante poco protocolar, lo que me parece admirable, ya está bueno de prejuicios e ideas infundadas, de feminismos y machismos, de sexos débiles o fuertes, de machos y minas, finalmente lo que realmente importa es lo que hacemos y lo que defendemos, lo que nos hace saltar y gritar, lo que nos aprieta el estómago de la ansiedad, lo que nos ilumina la mirada, o nos hace sonreir o reir a carcajadas, lo que nos apasiona y nos enfurece, lo que nos hace llorar o lo que nos hace callar y luego pensar... yo al menos ese domingo salté, grité y canté junto a todo el mundo el himno nacional como 4 veces...y lo que más recuerdo es sentir como se me erizaban los pelos y se ponía la piel de gallina cuando todos gritaban desde el estómago y como toda la fuerza:
Que o la tumba serás DE LOS LIBRES!!!!...O el asilo contra la opresión.
Eso es lo que nos hace estar excentos de prejuicios e intolerancias, la libertad, la preciada libertad.
Vuelvo, amor vuelvo, a saciar mis sed de tí, vuelvo amor vuelvo...a vivir en mi país..

sábado, enero 14, 2006

The End


Recién terminé de leer "crónicas ociosas"... el hecho de poner fin a una lectura, tiene un doble sentido, para los que nos apasiona la lectura es tan placentero como doloroso terminar un libro.
Doloroso, porque a pesar de haber disfrutado y vibrado con lo leído, siempre tiene algo de melancólico el sentir que una historia tiene un fin inminente, aunque el desenlace sea muy bueno, o sorpresivo (que es lo ideal) siempre tenemos esa cuota de egoísmo en que queremos más de la historia, que aparezcan nuevos personajes, que tenga un giro inesperado y siga y siga... pero nada es para siempre, y afortunada o lamentablemente, todo tiene un fin, TODO.
Lo óptimo, es cuando ese fin nos deja satisfechos, ya sea por la alegría de un encuentro o un reencuentro, la unión, la tristeza de la muerte de un personaje, o de un amor imposible; la indesición de tomar partido por el protagonista o el antagonista; el enojo por un desencuentro o una injusticia; la rabia de leer opiniones que son absolutamente contrarias a las propias y no poder ir donde el autor y decirle cómo es posible que en una cabeza quepan tantas estupideces, o las ganas de encontrarse con el autor y darle un abrazo y un beso por abrirnos el mundo y darnos a conocer realidades y hechos que pueden cambiar nuestra manera de pensar, de ser, de luchar, de continuar y de decidir.
Lo placentero de terminar un libro también viene por la ansiedad de saber que hay otros tantos textos que esperan por nosotros para ser devorados, y quizás cambien totalmente lo que el anterior nos dejó, o quizás lo complementan y así surgen los tipos de lecturas a los que nos hacemos asiduos, adictos ya sean novelas, historia, ensayos, poesía, política...lo que sea, todo finalmente va a parar al mismo lugar, pasa por nuestra cabeza, luego al corazón y después descansa eternamente en el alma en espera de que en algún minuto - que siempre llega - toda esa experiencia leída pueda darnos una luz sobre lo que tenemos que hacer o lo que realmente deberíamos hacer, el famoso momento de la toma de desiciones.
Es una lástima que en nuestro país se lea tan poco, porque eso hace a las personas menos tolerantes, más limitadas e irrespetuosas. La falta de cultura, y con esto no me refiero a la sobrevalorada intelectualidad, si no a la capacidad de ponerse en el lugar del otro, de ser creativo y sensible, crear fantasías y saber que quizás esos sueños se pueden realizar, y hacer de la vida un cuento de hadas, y por qué no, permitir que otros también imaginen su vida como un cuento que se escribe día a día.

"En un beso...sabrás todo lo que he callado" Pablo Neruda.